Nuestros Compromisos

 Nuestro enfoque se basa en una ética sólida: garantizar el bienestar y la salud de nuestros clientes de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

Sève funciona de manera completamente autónoma gracias a una instalación de última generación de paneles solares y baterías, que permite producir y gestionar su propia energía de forma independiente.

Esta decisión fundamental refleja una profunda voluntad de desarrollar un modelo de hospitalidad más equilibrado,
en armonía con el entorno que lo acoge.

Este enfoque implica naturalmente una atención especial a la gestión inteligente de recursos como el agua y la
electricidad.

Lodges

Energía
  • Todas las habitaciones funcionan con energía solar.
  • El caudal de agua en los baños se controla mediante un sistema de regulación para evitar el uso excesivo.
  • Uso de lámparas LED.
  • Trabajo realizado exclusivamente con artesanos locales.
  • Upcycling de los materiales orgánicos presentes en el terreno.
  • Cuando los blancos de nuestras habitaciones empiezan a deteriorarse, las donamos a las comunidades locales. Y las que están más estropeadas comienzan una segunda vida en forma de paños de cocina.
  • Utilizamos productos de limpieza ecológicos para la limpieza de las habitaciones y los baños. El objetivo es de garantizar y ser sostenible en no afectar el entorno ambiente.
  • Hemos seleccionado una marca de productos locales de bienvenida (jabón, champú, gel de ducha). Los productos son fabricados en la península de Yucatán por artesanos locales.
  • En las habitaciones se ofrece café molido previamente para evitar los residuos que generan las cápsulas de un solo uso. Nuestros frascos de té también se presentan a granel en las habitaciones, sin bolsitas, acompañados de un filtro reutilizable.
  • Ponemos a disposición de nuestros huéspedes botellas de agua de vidrio que rellenamos cada día para evitar el uso excesivo de plástico.
  • En las habitaciones, los huéspedes pueden encontrar información sobre gestos sencillos que pueden realizar durante su estancia en el hotel para mejorar su huella de carbono.

El Hotel

Energía
  • Nuestro hotel está equipado con paneles solares.
  • Para ahorrar agua, nuestros grifos están equipados con aireadores. El aireador es un pequeño sistema que se instala en el grifo y permite
  • reducir el caudal.
  • La circulación natural del aire es posible gracias a la arquitectura elevada.
  • La madera utilizada en la decoración del hotel es madera recuperada. La madera recuperada procede del terreno del hotel.
  • Trabajamos con artesanos locales para crear una decoración orgánica. Todos los materiales nos los proporciona la naturaleza que nos rodea.
  • En nuestra tienda, buscamos destacar las marcas que nos gustan, que son innovadoras y ecológicas: ropa ecológica y
  • ética, fabricada en Yucatán y la Riviera Maya, así como pequeños artículos artesanales producidos en México.
  • Para evitar impresiones innecesarias, hemos optado por una opción «bajo demanda» para los recibos de pago en nuestras terminales de tarjeta.

El Restaurante

Energía
  • El agua de las jarras que no se termina se usa para regar nuestras plantas.
  • Intentamos utilizar productos de limpieza que nos permitan reducir nuestros residuos plásticos y ser más respetuosos con el medio ambiente.
  • Nuestros jugos frescos, refrescos y cócteles (con o sin alcohol) se preparan en el restaurante.
  • Nuestro menú es elaborado y adaptado por nuestro chef en función de los productos locales de temporada que nos suministra nuestro socio Mestiza de India, una granja orgánica ubicada en Yucatán.
  • Reciclaje y depósito de botellas de vidrio.
  • La miel que ponemos a disposición de nuestros clientes es producida y recolectada en la península de Yucatán por las comunidades mayas. Esta miel forma parte de una tradición cultural precolombina ancestral.
  • Mestiza de India, granja orgánica de Yucatán que ofrece productos de temporada.

Sève refleja la riqueza artesanal de México.


Mucho antes de que comenzara la limpieza del terreno, cuando el proyecto aún era solo una visión, ya existía una idea clara que se impuso de manera natural: reutilizar y realzar todo lo que la naturaleza del lugar tenía para ofrecer. Todavía no
sabíamos exactamente qué materiales, piedras, texturas o elementos naturales íbamos a descubrir, pero esa intención ya formaba parte esencial del ADN del proyecto.


Desde el inicio, este hilo conductor guió cada decisión: trabajar con los recursos presentes en el terreno y dar prioridad a los materiales, saberes y creaciones originarios de México. Gran parte de los elementos naturales descubiertos en la propiedad fueron conservados, transformados y reinterpretados bajo distintas formas decorativas. Algunas piedras y piezas de madera permanecen aún hoy en su lugar original, integradas de manera natural en la arquitectura y en los espacios del lugar.


Esta diversidad de materiales alimentó nuestra imaginación y nos permitió crear un proyecto profundamente conectado con su entorno. Cada detalle fue pensado para ofrecer una segunda vida a estos elementos naturales, a través de usos tanto naturales como artísticos y estéticos.


Dentro de esta misma filosofía, elegimos colaborar con artesanos, artistas y talleres de distintas regiones de México. Los lavabos de ónix provienen de Puebla, las alfombras son tejidas en Teotitlán, gran parte de nuestra decoración fue seleccionada y realizada en Francisco Uh May, mientras que las vasijas y objetos decorativos provienen de Tepoztlán.


Nuestro temazcal fue realizado por un artesano de Ciudad de México, las hamacas suspendidas por un artista de Chemax, las piedras utilizadas en la propiedad provienen de Cobá y la madera de las fachadas de Felipe Carrillo Puerto. El proyecto también cobró vida gracias al valioso trabajo de numerosos artesanos de Chetumal y Mérida.


Más allá de una elección estética, este enfoque refleja nuestra voluntad de preservar técnicas tradicionales, apoyar las economías locales y concebir un lugar profundamente arraigado a su territorio.


Nos gusta pensar que un lugar adquiere alma cuando se construye con aquello que lo rodea, por las manos de quienes conocen profundamente su tierra y sus saberes.